La supervisión persigue ciertos objetivos que posibiliten promover las acciones para ejercerla de la mejor forma y evaluar la efectividad de su aplicación. Dichos objetivos son, entre otros, los siguientes:
w Incrementar la calidad de las Auditorías, a través de la revisión periódica del trabajo del auditor, en función de los objetivos planteados;
w Lograr que las revisiones se desarrollen con la máxima economía, eficiencia, eficacia, efectividad, imparcialidad y honestidad y con apego a las Normas Generales de Auditoría Pública y demás normatividad aplicable;
w w Elaborar los papeles de trabajo de tal forma que éstos apoyen adecuadamente los objetivos fijados y proporcionen información objetiva; además, obtener evidencia suficiente, competente, relevante y pertinente en las auditorías;
w Lograr que los auditores desarrollen la capacidad necesaria para la realización de la Auditoría pública;
w Conocer de inmediato y en cualquier momento el avance de la Auditoría;
w Determinar si se han aplicado íntegramente los procedimientos específicos de Auditoría
w Incrementar las relaciones humanas y de trabajo profesional en los grupos de Auditoría.
w Incrementar la calidad de las Auditorías, a través de la revisión periódica del trabajo del auditor, en función de los objetivos planteados;
w Lograr que las revisiones se desarrollen con la máxima economía, eficiencia, eficacia, efectividad, imparcialidad y honestidad y con apego a las Normas Generales de Auditoría Pública y demás normatividad aplicable;
w w Elaborar los papeles de trabajo de tal forma que éstos apoyen adecuadamente los objetivos fijados y proporcionen información objetiva; además, obtener evidencia suficiente, competente, relevante y pertinente en las auditorías;
w Lograr que los auditores desarrollen la capacidad necesaria para la realización de la Auditoría pública;
w Conocer de inmediato y en cualquier momento el avance de la Auditoría;
w Determinar si se han aplicado íntegramente los procedimientos específicos de Auditoría
w Incrementar las relaciones humanas y de trabajo profesional en los grupos de Auditoría.
El supervisor, por la naturaleza de sus funciones, debe influir en la conducta del grupo de auditores a su cargo, a fin de que éstos cumplan con sus responsabilidades, y con ello, él pueda hacer lo mismo con las que le corresponden. Estas situaciones han provocado que la organización lo invista de autoridad; por lo que ésta se pueda definir como el derecho que tiene un individuo para influir en la conducta de otro.
En el caso mencionado, la autoridad que se confiere al supervisor viene a ser un instrumento de apoyo a sus funciones, que contribuye a orientar los intereses particulares de cada auditor, al interés de cumplir los objetivos que se persiguen en cada revisión que realiza el órgano interno de control.
Al derecho que otorga la organización a un individuo para que influya en la conducta de otros, se le conoce como AUTORIDAD FORMAL. Debe entenderse que esta concesión va de acuerdo al grado de responsabilidad del que la ejerce.
Ahora bien, existe otro tipo de autoridad que se origina por las habilidades, conocimientos o experiencia, entre otras características personales de un individuo, conocida como AUTORIDAD INFORMAL, la cual surge sin que medie ninguna disposición de la organización y se desarrolla por los canales informales de comunicación que necesariamente se presentan en cualquier grupo.
Un buen supervisor debe procurar basar su autoridad no sólo en el derecho que le otorga la organización, sino en el respeto que impongan sus conocimientos, habilidades e interés para enfrentarse a los problemas diarios de su trabajo. De esta manera, contará también con la concesión voluntaria de sus subalternos para ejercer dicha autoridad.
En el caso mencionado, la autoridad que se confiere al supervisor viene a ser un instrumento de apoyo a sus funciones, que contribuye a orientar los intereses particulares de cada auditor, al interés de cumplir los objetivos que se persiguen en cada revisión que realiza el órgano interno de control.
Al derecho que otorga la organización a un individuo para que influya en la conducta de otros, se le conoce como AUTORIDAD FORMAL. Debe entenderse que esta concesión va de acuerdo al grado de responsabilidad del que la ejerce.
Ahora bien, existe otro tipo de autoridad que se origina por las habilidades, conocimientos o experiencia, entre otras características personales de un individuo, conocida como AUTORIDAD INFORMAL, la cual surge sin que medie ninguna disposición de la organización y se desarrolla por los canales informales de comunicación que necesariamente se presentan en cualquier grupo.
Un buen supervisor debe procurar basar su autoridad no sólo en el derecho que le otorga la organización, sino en el respeto que impongan sus conocimientos, habilidades e interés para enfrentarse a los problemas diarios de su trabajo. De esta manera, contará también con la concesión voluntaria de sus subalternos para ejercer dicha autoridad.
La revisión que ejecuta el supervisor no tiene la misma sistematicidad que la del jefe de grupo, pero se desarrolla en todas las etapas de la Auditoría y son:
De exploración
El supervisor debe comprobar en esta etapa si el grado de fiabilidad otorgado por el jefe de grupo sobre el control interno (contable y administrativo) se corresponde con los elementos que aportan las revisiones, comprobaciones y actualizaciones de datos, antecedentes y otras cuestiones, según lo dispuesto en el Documento Exploración de este Capitulo.
Asimismo, debe evaluar las sugerencias del jefe de grupo referidas a la conveniencia o necesidad de variar el objetivo original o el alcance de la Auditoría.
Del planeamiento
El supervisor verifica que el planeamiento de la Auditoría responde a los objetivos generales fijados inicialmente o, a los que se añadieron o modificaron con posterioridad. Igualmente, si son consecuentes con los resultados de la exploración previa realizada; comprobando que dentro de dicho planeamiento se reflejen como mínimo:
§ El período auditable.
§ Que las áreas que serán auditadas constituyan las de mayor relevancia para alcanzar los objetivos de la Auditoría.
§ El detalle de las principales comprobaciones a ejecutar, incluyendo las verificaciones a realizar dirigidas a constatar que se hayan erradicado las violaciones y deficiencias detectadas en Auditorías anteriores.
§ Que existe una distribución racional de las tareas a realizar entre los auditores actuantes y los especialistas de otras esferas que participan, así como que los mismos disponen de su plan de trabajo individual.
§ Que el tiempo asignado a cada tarea sea el adecuado, teniendo en cuenta la complejidad de la misma y la experiencia del auditor responsable de su ejecución.
Verificado lo anterior, procede a aprobar el planeamiento.
De ejecución
En esta etapa el supervisor debe visitar la unidad en la cual se está desarrollando el trabajo, comprobando, principalmente, mediante la revisión de los papeles de trabajo; que se están cumpliendo las Normas de Auditoría de acuerdo con la fase del trabajo que se esté ejecutando, entre ellas: que se haya o se esté realizando un estudio y evaluación consecuente del control interno (contable y administrativo), cuyos resultados fundamentarán el alcance y la extensión de las verificaciones y comprobaciones ejecutadas o a ejecutar en la Auditoría.
Además, debe tener en cuenta:
§ El nivel de cumplimiento de los objetivos fijados y del planeamiento aprobado.
§ Que las comprobaciones realizadas tengan la profundidad adecuada y muestren correctamente los resultados, así como que las evidencias de los hallazgos cumplan con los requisitos de suficiencia, relevancia y competencia.
§ Que las técnicas de muestreo utilizadas, permitan, a partir de las comprobaciones y verificaciones efectuadas, inferir el estado de las operaciones en el período seleccionado como auditable.
§ La evidencia de que se han realizado las reuniones con los jefes de las áreas auditadas para informar los resultados de las comprobaciones y verificaciones efectuadas, así como, que se recogen en las Actas de Notificación de los Resultados de Auditoría (parciales) sus opiniones; quedando constancia de ello mediante firma del funcionario de la entidad y la del auditor actuante.
§ Que, de ser posible, la confección del informe final de la Auditoría se esté elaborando paralelamente al desarrollo de la Auditoría.
§ Que en la confección de los papeles de trabajo se cumple con lo establecido en el documento Conceptos, Propósitos y Requisitos (Cap. VIII).
De confección del informe final
En esta etapa se le da forma definitiva al informe final de la Auditoría y generalmente se termina al concluir ésta en el terreno; siendo la etapa en que el supervisor debe verificar que se han observado las Normas de Auditoría, en especial el Capítulo 5, referido a: Normas para la Presentación de Informes y lo consignado en el Capítulo Informe de Auditoría, de este Manual; además, comprobar:
§ La adecuada preparación de los papeles de trabajo tal como se señala en la etapa de Ejecución.
§ Las referencias cruzadas entre los papeles de trabajo y el informe final.
§ Que la calificación otorgada al control interno (contable y administrativo) y otras evaluaciones que se dan de acuerdo con el tipo de Auditoría (Res. No. ONA 5-2000) sean razonables, adecuadas y estén acordes con los resultados de la Auditoría.
§ Que todo lo que se consigna en el informe final esté reflejado en los papeles de trabajo y que responde a hallazgos relevantes con evidencias suficientes y competentes.
§ Que los resultados de las comprobaciones en cada área se hayan analizado con un enfoque abarcador, de forma que sea posible concretar esos resultados en su íntima interrelación, y el impacto de conjunto en la gestión de la entidad.
§ Que el informe cumpla además, con lo establecido en el Capítulo Informe de Auditoría de este Manual.
En todas las etapas, el supervisor debe dejar constancia en los papeles de trabajo y documentos revisados, mediante firma o cuño personal y fecha en que se realizó la comprobación, así como las orientaciones impartidas, de ser necesario esto último.
De exploración
El supervisor debe comprobar en esta etapa si el grado de fiabilidad otorgado por el jefe de grupo sobre el control interno (contable y administrativo) se corresponde con los elementos que aportan las revisiones, comprobaciones y actualizaciones de datos, antecedentes y otras cuestiones, según lo dispuesto en el Documento Exploración de este Capitulo.
Asimismo, debe evaluar las sugerencias del jefe de grupo referidas a la conveniencia o necesidad de variar el objetivo original o el alcance de la Auditoría.
Del planeamiento
El supervisor verifica que el planeamiento de la Auditoría responde a los objetivos generales fijados inicialmente o, a los que se añadieron o modificaron con posterioridad. Igualmente, si son consecuentes con los resultados de la exploración previa realizada; comprobando que dentro de dicho planeamiento se reflejen como mínimo:
§ El período auditable.
§ Que las áreas que serán auditadas constituyan las de mayor relevancia para alcanzar los objetivos de la Auditoría.
§ El detalle de las principales comprobaciones a ejecutar, incluyendo las verificaciones a realizar dirigidas a constatar que se hayan erradicado las violaciones y deficiencias detectadas en Auditorías anteriores.
§ Que existe una distribución racional de las tareas a realizar entre los auditores actuantes y los especialistas de otras esferas que participan, así como que los mismos disponen de su plan de trabajo individual.
§ Que el tiempo asignado a cada tarea sea el adecuado, teniendo en cuenta la complejidad de la misma y la experiencia del auditor responsable de su ejecución.
Verificado lo anterior, procede a aprobar el planeamiento.
De ejecución
En esta etapa el supervisor debe visitar la unidad en la cual se está desarrollando el trabajo, comprobando, principalmente, mediante la revisión de los papeles de trabajo; que se están cumpliendo las Normas de Auditoría de acuerdo con la fase del trabajo que se esté ejecutando, entre ellas: que se haya o se esté realizando un estudio y evaluación consecuente del control interno (contable y administrativo), cuyos resultados fundamentarán el alcance y la extensión de las verificaciones y comprobaciones ejecutadas o a ejecutar en la Auditoría.
Además, debe tener en cuenta:
§ El nivel de cumplimiento de los objetivos fijados y del planeamiento aprobado.
§ Que las comprobaciones realizadas tengan la profundidad adecuada y muestren correctamente los resultados, así como que las evidencias de los hallazgos cumplan con los requisitos de suficiencia, relevancia y competencia.
§ Que las técnicas de muestreo utilizadas, permitan, a partir de las comprobaciones y verificaciones efectuadas, inferir el estado de las operaciones en el período seleccionado como auditable.
§ La evidencia de que se han realizado las reuniones con los jefes de las áreas auditadas para informar los resultados de las comprobaciones y verificaciones efectuadas, así como, que se recogen en las Actas de Notificación de los Resultados de Auditoría (parciales) sus opiniones; quedando constancia de ello mediante firma del funcionario de la entidad y la del auditor actuante.
§ Que, de ser posible, la confección del informe final de la Auditoría se esté elaborando paralelamente al desarrollo de la Auditoría.
§ Que en la confección de los papeles de trabajo se cumple con lo establecido en el documento Conceptos, Propósitos y Requisitos (Cap. VIII).
De confección del informe final
En esta etapa se le da forma definitiva al informe final de la Auditoría y generalmente se termina al concluir ésta en el terreno; siendo la etapa en que el supervisor debe verificar que se han observado las Normas de Auditoría, en especial el Capítulo 5, referido a: Normas para la Presentación de Informes y lo consignado en el Capítulo Informe de Auditoría, de este Manual; además, comprobar:
§ La adecuada preparación de los papeles de trabajo tal como se señala en la etapa de Ejecución.
§ Las referencias cruzadas entre los papeles de trabajo y el informe final.
§ Que la calificación otorgada al control interno (contable y administrativo) y otras evaluaciones que se dan de acuerdo con el tipo de Auditoría (Res. No. ONA 5-2000) sean razonables, adecuadas y estén acordes con los resultados de la Auditoría.
§ Que todo lo que se consigna en el informe final esté reflejado en los papeles de trabajo y que responde a hallazgos relevantes con evidencias suficientes y competentes.
§ Que los resultados de las comprobaciones en cada área se hayan analizado con un enfoque abarcador, de forma que sea posible concretar esos resultados en su íntima interrelación, y el impacto de conjunto en la gestión de la entidad.
§ Que el informe cumpla además, con lo establecido en el Capítulo Informe de Auditoría de este Manual.
En todas las etapas, el supervisor debe dejar constancia en los papeles de trabajo y documentos revisados, mediante firma o cuño personal y fecha en que se realizó la comprobación, así como las orientaciones impartidas, de ser necesario esto último.
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